Detecta nódulos tiroideos, quistes o masas, analizando su tamaño, forma y características.
Evalúa el tamaño y estructura de la tiroides, útil en casos de hipotiroidismo o hipertiroidismo.
Controla nódulos ya conocidos para ver si crecen, cambian o requieren biopsia.
Ayuda a guiar punciones (PAAF) si es necesario analizar muestras para diagnóstico preciso.
Sigue enfermedades tiroideas crónicas, como tiroiditis de Hashimoto o enfermedad de Graves.
Es ideal tanto para estudios iniciales como para seguimiento periódico.
¿Cuándo se recomienda una ecografía de tiroides?
✔ Si tenés antecedentes familiares de enfermedad tiroidea
✔ Si notás un bulto o inflamación en el cuello
✔ Si tenés síntomas de desequilibrio hormonal (cansancio, cambios de peso, palpitaciones, etc.)
✔ Como parte de un chequeo preventivo o control endocrinológico